EL SEMBRADOR

EL SEMBRADOR

A un pueblito de San Cristóbal de las Casas, un día llego el maestro Bartolomé Vázquez López “indígena tzotzil Chiapaneco” a la pequeña escuela  primaria indígena bilingüe (español y tzeltal), en el municipio de Venustiano Carranza, Chiapas.

Ubicada en las montañas de este hermoso Estado del sur Mexicano, donde la mitad de su superficie es montañosa y el resto semiplana de clima cálido subhúmedo con lluvias en verano. Asentamiento y cruce de caminos desde tiempos ancestrales, testimonio de esto son la presencia de los grupos lingüísticos Tzotzil y Tzeltal asentamiento indígena y colonial que en Náhuatl significa Lugar de las Culebras.

Bartolomé Vázquez López como maestro de una pequeña escuela multigrado (los grupos de trabajo son integrados por alumnos de diferentes grados) sabe que la pedagogía y el aprendizaje van más allá del salón de clases; y eso es lo que muestra… trasciende los espacios de su aula y va al campo, al río, al huerto, a la milpa, al patio, a la cancha para motivar en sus alumnos los aprendizajes y que estos sean significativos, ya sea de matemáticas, lengua materna o cualquier asignatura, hace de todo con sus alumnos, desde árbitro en un partido de futbol, hasta enseñarles a bailar, incluyendo la convivencia escolar, entendiéndola como la coexistencia pacífica de los miembros de la comunidad tanto con sus alumnos como padres de familia. Acondiciona el espacio, y crear un ambiente sano y saludable en donde los niños se desarrollen armónicamente.

La educación no es sólo una actividad que se lleva a cabo dentro de un espacio con muebles, sillas, pizarrón y un maestro. La historia siempre nos ha enseñado que donde quiera que estemos aprendemos; y hay lugares donde aprendemos más, que no están precisamente entre cuatro paredes.

“Tomando en consideración mi niñez, sé lo que me gustó y lo que no me gustó de la escuela. Y ahora que tengo en mis manos la libertad de crear un ambiente educativo, sé que toda la energía encerrada en los niños no puede desperdiciarse sólo dictando o abriendo un libro en el salón de clases, sino que es más divertido que echen a andar sus habilidades físicas y otras facultades, para que descubran que eso los motiva a analizar, a resolver problemas y a tener un desarrollo físico y emocional, la educación es también para divertirse. Los adultos también necesitamos una manera divertida de aprender; y eso es lo que he encontrado con mis niños. A mí me pagan por divertirme, y eso no tiene ninguna comparación”.

“El reto es uno mismo, porque si nosotros no tenemos una actitud hacia adelante, nos quedamos estáticos y no podemos esperar un cambio, porque no hacemos nada para esperar algo diferente. Si siempre hacemos lo mismo, esperemos lo mismo; y si hacemos algo diferente, esperemos algo diferente” dice el maestro Bartolomé y su historia e influencia en la educación de sus alumnos y comunidad, le han valido para el film del cortometraje “EL SEMBRADOR” dirigido por Melissa Elizondo Moreno que será presentado en el 18 FESTIVAL INTERNACIONAL DE MORELIA, EN OCTUBRE 2020.5662065064?profile=RESIZE_710x

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Respuestas

  • Wow! Simplemente! Wow! Arquitectura en la combinacion, un querer, como en un hacer. Esa es la actitud positiva que construye pueblos y ciudades utiles y funcionales, las palabras me quedan cortas para evaluar certeramente esta increible vision y manera de tomar con la mejor actitud la vida. Gracias por compartirlo.

    • Aún con muy poco, se puede hacer una gran obra, si se hace con amor y por vocación.

    • Fue motivo de gran alegría poder ver la película, pues estuvo solo dos días en la web, ojalá y en algún momento más adelante la podamos compartir.

    • Amen. Ojala!

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